Marbot Ediciones estrena imagen
Nuevas cubiertas, nueva web...
Tal vez algunos habituales de las librerías hayan detectado en los últimos meses que los libros de Marbot Ediciones han mutado de golpe y de forma bastante notable. Y ahora, la página web. El fenómeno tiene un responsable directo y con nombres y apellidos: el nuevo diseñador de la editorial, Xavier Carbonell. Desde hace unos meses, el editor no corta ni pincha ya --o eso intenta, al menos-- en ningún aspecto plástico relacionado con la editorial. La trascendental decisión surge de un encuentro casual entre ambos (por más que nos conocemos, todo hay que decirlo, desde hace veinte años), cuando uno iba en bici a toda prisa a correos y el otro estaba a punto de meterse en un portal. Resultó sin embargo que había muchas y muy buenas razones para encontrarse, y para ponerse a colaborar inmediatamente además.
Razones: para la primera y más importante de todas, visiten por favor la siguiente página web. Luego está que Marbot Ediciones iba a abrir una nueva colección de ficción y en general a decantar un poco más el proyecto (que ya venía escorándose desde hace un tiempo) hacia el lado más literario, que la imagen anterior no terminaba de casar con este enfoque, que la multiplicación de colecciones y sellos de imagen es un viejo vicio editorial en el que incomprensiblemente volvía a caer, que se buscaba una imagen más unitaria que valiera para todo pero que a la vez fuera más distintiva... En fin.
Lo notable del caso es que, en mi opinión, todo eso se ha logrado y más incluso. Y a nuevas cubiertas, nueva web. Adaptada a las nuevas claves de imagen de la editorial y con algún detalle que ha hecho levantar la ceja del programador, como los menús en vertical. Va por los lomos de los libros, por cierto, que también se leen en vertical. Y porque nos gustaba, claro.
Había también razones técnicas que aconsejaban una renovación: la anterior página web era el equivalente informático de tallar un par de comentarios sobre nuestros libros en piedra en la ladera de una montaña del Pirineo (por poner un ejemplo, vamos) y luego esperar a que algún posible lector pasara por allí. Internet siempre es un poco así, pero al menos hemos mejorado en lo de tallar en piedra, por ejemplo: ahora la página casi puede actualizarse sin la colaboración directa de un informático, gracias a la buena voluntad y mejor oficio de Marc Laguía, que ha trabajado en cierto modo en contra de sus intereses.
Pero además ha añadido muchas otras funcionalidades que antes no existían. La página ahora es "activa", como se dice, pues permite opinar y compartir, leer e informarse bastante más sobre los libros y demás asuntos de la editorial. Hay incluso un blog, consejo unánime de todas las personas con las que he hablado y que naturalmente habrá que llenar de contenidos, algo que como resulta manifiesto no tengo muy claro cómo hacer. Y también permite comprar libros, si a uno le viene el impulso de hacerlo.
Les invito pues a pasear por la página web, a mirar y revolver y si tienen algún comentario, a mandarlo a la dirección de la editorial. Todavía estamos a tiempo de cambiarlo todo otra vez.

Comentarios (0)